09 diciembre, 2017

Cortometrajes de Animación camino del Oscar

La Academia de Hollywood ha dado a conocer las short lists de este año en las categorías de cortometrajes. 20 películas preseleccionadas, en los apartados de Animación y Documental, que forman un interesante compendio de producciones de corta duración que, en muchos casos pasan desapercibidas a pesar de sus valores cinematográficos. En este post repasamos la lista de 10 cortometrajes de animación que optan a las nominaciones de los Oscar, y en próximas semanas repasaremos la lista de cortos documentales. Las nominaciones se darán a conocer el 23 de enero.

Cradle (Devin Manney, 2017)

Financiado en parte a través de la plataforma Kickstart, con aportaciones particulares, se trata del proyecto de fin de curso de su director para la la Escuela de Animación de la Universidad del Sur de California (USC), y ya ganó el premio de la Academia este año como trabajo universitario. Cuenta por tanto con ventaja respecto a otros cortometrajes menos conocidos. Se trata de una intensa historia en torno a un veterano de guerra que regresa a casa tras haberle sido amputados los dos brazos, y debe enfrentarse a los recuerdos del combate y adaptarse a su nueva nueva situación personal. Contada con inteligencia y con un sólido trabajo de ilustración a lápiz, el joven Devin Manney, de 22 años, consigue crear una historia emotiva que al mismo tiempo profundiza en la psicología de los excombatientes. En temática y ejecución, es uno de los cortos más logrados de este año.


Dear Basketball (Glen Keane, 2017)

En 2015, la estrella de baloncesto Kobe Bryant decidió retirarse del deporte activo, y lo hizo escribiendo un poema en el que refleja sus sentimientos frente a un deporte con el que soñó desde niño y que le ha dado las mayores satisfacciones. Este poema ha sido trasladado a imágenes por el veterano artista de la Disney Glen Keane, conocido am¡timador que ha trabajado en películas como La sirenita (Ron Clements, John Musker), La bella y la bestia (Gary Trousdale, Kirk Wise, 1991) o Pocahontas (Mike Gabriel, Eric Goldberg, 1995). En este sentido, el trabajo de animación, también realizado con trazos a lápiz, es perfecto y resulta emocionante con la voz de Kobe Bryant como narrador. También ayuda la excelente música compuesta nada menos que por John Williams, amigo personal del ex-jugador de baloncesto, y junto al que ha proyectado el cortometraje en algunos de sus conciertos. Sin duda se trata, junto a Lou (Dave Mullins, 2017), de uno de los cortometrajes favoritos para ganar el Oscar.


Fox and the whale (Robin Joseph, 2017)

Realizado con técnicas de dibujo a mano y animación por ordenador, este cortometraje ha sido realizado casi al completo por el director, Robin Joseph, que afronta su primer trabajo profesional, y su compañero de estudio Kim leo, que se encargó de los efectos CG. Es un hermoso cuento de ensoñación en el que acompañamos a un pequeño zorro en su descubrimiento del mundo y de paisajes casi abismales. El director, dibujante, editor y responsable de todos los fondos, consigue un poema visual de gran belleza, con diseños realmente elaborados y sorprendentes que componen un conjunto emocionante. Además ha contado con la ayuda del técnico de sonido Tim Nielsen, ganador de 4 Oscar (este año estuvo nominado por tres películas y finalmente ganó por la edición de sonido de Vaiana (Ron Clements, John Musker, 2016)), que finalmente se involucró desinteresadamente en el proyecto tras visionarlo. Es otro de los cortometrajes que cuenta con serias posibilidades de conseguir una nominación.



Garden party (Victor Caire, Gabriel Grapperon, 2017)

Si hay un cortometraje que puede hacerle sombra al poema animado de Kobe Bryant o la habitual producción de Pixar es este cortometraje francés que ha conseguido más de cuarenta premios en festivales internacionales, entre ellos el prestigioso Clermont-Ferrand y que en España se ha podido ver en el Festival de Cine Fantástico de San Sebastián. Realizado con técnicas de animación CG de un sorprendente realismo, acompaña a varios tipos de anfibios en el descubrimiento de sus más primarios instintos en una charca situada en una hermosa villa residencial. Comedia negra que condensa en 7 minutos una historia que se desarrolla en mitad de la escena de un crimen, y que le ha valido a sus autores el reconocimiento de la crítica y el público en numerosos encuentros cinematográficos. Para muchos, se trata del mejor cortometraje animado de este año, aunque no hemos tenido ocasión de poder visionarlo.



In a heartbeat (Esteban Bravo, Beth David, 2017)

Ha sido uno de los cortometrajes sorpresa de la temporada, no tanto por sus diseños y técnica de animación, en la línea de cualquier producción comercial, como por la repercusión que ha tenido esta historia que nació también como trabajo de graduación de sus dos jóvenes directores, el mexicano Esteban Bravo y la norteamericana Beth David, para el Ringling College of Art and Design de Florida. El guión refleja un flechazo que siente un niño por otro niño, y es esta trama de temática homosexual la que resulta singular en el mundo de la animación. Pero además está contada con sensibilidad y una buena técnica, tratándose de un trabajo realizado en su mayor parte por ambos directores, que consiguieron 14.000$ para la producción gracias a una campaña de recaudación en internet por la que tan solo pedían 3.000$. En su primera semana difundiéndose por la red, obtuvo 15 millones de reproducciones en YouTube, convirtiéndose en uno de los fenómenos virales del año.



Life Smartphone (Chenglin Xie, 2015)

Otro de los fenómenos virales de este año ha sido este cortometraje dirigido por el artista chino Chenglin Xie, que refleja con sentido del humor negro, negrísimo, la mala influencia de la tecnología de la comunicación en nuestros días. Se trata de una serie de sketches en torno al uso excesivo de los móviles y la mensajería, a través de pequeñas historias, en algunos casos con resultados sangrientos, que no se queda en la superficie, sino que plantea una interesante reflexión sobre cómo nos afecta este uso indiscriminado a nuestra vida cotidiana. Premiado por la Academia Central de Bellas Artes de Pekín, ha obtenido solo en China más de 30 millones de reproducciones en internet, está realizado con un exquisito diseño y una animación simple pero efectiva, más cercana a producciones japonesas en cuanto al dibujo y los fondos.



Lost Property Office (Daniel Agdag, 2017)

Esta producción australiana es uno de los más bellos cortometrajes de animación estrenados este año. La historia se centra en una Oficina de Objetos perdidos en la que trabaja un aburrido funcionario que, por la noche, tras finalizar su trabajo, descubre un mundo singular y sorprendente. Realizado con técnicas de animación frame to frame, todos los diseños fueron realizados por el director durante más de un año y medio utilizando exclusivamente hojas de cartón reciclado. Ese color sepia del cartón le da una estética singular al cortometraje, además de contar con un meticuloso trabajo de recreación de cada uno de los rincones de esta oscura oficina, que llega a tener más de 1200 escenarios diferentes, muchos de ellos superpuestos. Se trata, por tanto, de un excelente trabajo de animación que merecería encontrarse entre los finalistas al Oscar.



Lou (Dave Mullins, 2017)

Como no podía ser menos, este es el cortometraje que presenta Pixar este año, uno de los favoritos para conseguir no solo la nominación sino también el Oscar. Se trata del cortometraje que se puede ver antes de la proyección de Cars 3 (Brian Fee, 2017) y trata el espinoso tema del bullying en la escuela, pero a través de una amable historia de reconciliación. Técnica y argumentalmente no se le puede reprochar gran cosa a este cortometraje, realizado por uno de los artistas de Pixar, Dave Mullins, que ha trabajado en la mayor parte de las películas de la productora. Las recientes alegaciones por abuso sexual contra John Lasseter, que le obligaron este año a dimitir como principal responsable de Pixar, pueden jugar en contra de un posible Oscar, pero parece claro que podría ser uno de los cinco nominados, aunque realmente no se trata de uno de los cortometrajes más novedosos y arriesgados de la productora.



Negative Space (Ru Kuwahata, Max Porter, 2017)

Presentada en más de 80 festivales de cine internacionales y ganadora de 25 premios destacados, como el Gran Premio en ZINEBI, el Festival Internacional de Documentales y Cortometrajes de Bilbao, esta producción francesa es también un trabajo minucioso de stop-motion que nos presenta una historia adaptada de un poema de Ron Koertge en la que un niño trata de conectar con su padre aprendiendo a hacer las maletas para los numerosos viajes que realiza. La historia tiene también algo de autobiográfico por parte de la co-directora Ru Kuwahata, cuya padre era piloto de aviones. Aunque la pareja de cineastas reside en Baltimore, el cortometraje está realizado en Francia, aunque se ha mantenido el diálogo en inglés para respetar las palabras originales del poema. Sin duda se trata de una de las propuestas más interesantes de la temporada, que conecta emocionalmente con el espectador, lo que puede darle buenas posibilidades de cara a las nominaciones. 



Revolting Rhymes (Jan Lachauer, Jakob Schuch, 2016)

Otro cortometraje basado en un poema, en este caso los Cuentos en verso para niños perversos (Alfaguara, 2008), título de la edición española de Revolting Rhymes, escrito por Roald Dahl. Se trata de una producción de la BBC que en realidad es una miniserie de dos episodios de media hora de duración que se ha presentado como candidata en formato de cortometraje. Realizado con la pulcritud y el encanto que suelen tener las producciones británicas para niños, su estética le debe mucho a las propias ilustraciones realizadas por Quentin Blake para el libro original, una especie de reinterpretación de los cuentos clásicos que se convirtió en una de las obras más leídas del autor británico. Ya sea en su formato para televisión o vista al completo, es una delicia ver esta traslación llevada a la pantalla con el mimo con el que está hecha, y aunque no tenga grandes posibilidades de cara al Oscar, sería agradable verla al menos entre las nominadas. 



01 diciembre, 2017

Nominaciones Premios Grammy 2018 - Cine y Televisión

Esta semana se ha dado a conocer la lista de nominaciones para los premios Grammy, que se entregarán el 28 de enero de 2018 en el Madison Square Garden de Nueva York. Para los aficionados a los formatos audiovisuales, hemos puesto nuestra mirada especialmente en las categorías en las que están presentes, aunque también hay nombres conocidos del cine y la televisión, como el del incombustible Donald Glover, actor, guionista, productor y músico cuya carrera parece no tener fin, consiguiendo este año el Globo de Oro y el Emmy a Mejor Actor por su serie Atlanta (FX, 2016-), participando en blockbusters como Spiderman: Homecoming (Jon Watts, 2017) y Solo: Una historia de Star Wars (Ron Howard, 2018) y ahora viendo las nominaciones de su excelente disco Awaken, my love! (2016, Glassnote Records), lanzado con el seudónimo de Childish Gambino, a Mejor Album y Mejor Canción del Año. 



No obstante, este año las bandas sonoras no están tan presentes en las categorías principales como en otras ediciones, y por ello nos centramos en aquellas que específicamente están dedicadas los formatos audiovisuales. Como suele ser habitual, dado que solo participan los álbumes editados hasta el mes de septiembre, no hay grandes sorpresas en las nominaciones con respecto a otros premios entregados a lo largo del año. 

En la categoría de Mejor Album de Teatro Musical destaca la presencia de los grandes triunfadores de los Premios Tony, Benj Pasek y Justin Paul, con su musical Dear Evan Hansen (2017), que consiguió seis galardones, extendiendo así el éxito de estos compositores tras su participación en la película La ciudad de las estrellas - La La Land (Damien Chazelle, 2016). También consiguió un premio Tony la obra Come from Away (2017), de Irene Sankoff y David Hein, en torno a los atentados del 11 de septiembre de 2001, y la reposición del clásico Hello, Dolly! (2017), con Dolly Parton como protagonista, que logró cuatro premios Tony. 

Las nominaciones en la categoría de Mejor Recopilatorio de canciones tampoco depara grandes sorpresas, con la presencia de la muy probable ganadora, La ciudad de las estrellas - La La Land (Damien Chazelle, 2016), y otras también conocidas, destacando entre ellas ese ramillete de buenas canciones que conforman la banda sonora de la película Baby Driver (Edgar Wright, 2017), de marcada importancia en la película.  

Frente a  su incomprensible ausencia en los Oscar, la partitura de Jóhann Jóhannson para la película La llegada (Denis Villeneuve, 2016) parece necesaria, pero tiene una dura competidora en La ciudad de las estrellas - La La Land (Damien Chazelle, 2016), por la que este año Justin Hurwitz puede acaparar la mayor parte de los Grammy a los que están nominado. Notable también la presencia del trabajo de Ramón Djawadi para la séptima temporada de la serie Juego de tronos (HBO,  2011), y la doble nominación de Hans Zimmer por Dunkirk (Christopher Nolan, 2017), posible finalista al Oscar este año, y Figuras ocultas (Theodore Melfi, 2016), esta última junto a Benjamin Hallfisch y Pharrell Williams. Hans Zimmer consigue así su decimoquinta nominación a los premios Grammy, habiendo ganado anteriormente por El rey león (Roger Allers, Ron Minkoff, 1994), Marea roja (Tony Scott, 1995) y El caballero oscuro (Christopher Nolan, 2008).

Tampoco hay grandes sorpresas en la categoría de Mejor Canción, de nuevo con la presencia de Benj Pasek y Justin Paul con el tema City of stars de la película La ciudad de las estrellas - La La Land (Damien Chazelle, 2016), y con la veterana Dianne Warren por la canción Stand up for something, interpretada por Andre Day y Common para la película Marshall (Reginald Hudlin, 2017), que podría valerle también una nominación al Oscar. Dianne Warren ha sido candidata a los Grammy en doce ocasiones, incluida la categoría de Mejor Canción del Año, habiendo ganado por el tema principal de la película Íntimo y personal (Jon Avnet, 1996). 

En categorías no específicamente audiovisuales, se encuentra el también habitual de los Grammy John Williams, aquí por los arreglos de la bandas sonora de la película Atrápame si puedes (Steven Spielberg, 2012), que incluyó en el álbum John Williams & Steven Spielberg: The Ultimate Collection (2017, Sony Classical). Mientras que Justin Hurwitz logra una tercera nominación este año por los arreglos de la canción Another Day of Sun para la película La ciudad de las estrellas - La La Land (Damien Chazelle, 2016), compitiendo con el veterano Randy Newman, otra de las caras habituales en los Grammy, que también es finalista por los arreglos de su canción Putin, publicado en su último álbum, Dark Matter (2017, Nonesuch Records). En esta categoría también encontramos a Joel McNeely, compositor de destacados bandas sonoras, gracias a su trabajo como director musical y arreglista para el álbum In full swing (2017, Verve Music), en el que el actor Seth McFarlane desgrana sus dotes como cantante haciendo un repaso a temas standard de la música americana. Y también hay que hacer mención a ese disco que recopila grandes temas del teatro musical interpretados por Clint Holmes junto a la Count Basie Orchestra y la participación de la cantante Dee Dee Bridgewater, que bajo el título Rendezvous (2017, L&L Music) es toda una delicia. 


MEJOR ALBUM DE TEATRO MUSICAL

Come from away
Ian Eisendrath, August Eriksmoen, David Hein, David Lai & Irene Sankoff, productores; David Hein & Irene Sankoff, compositores/letristas

Dear Evan Hansen
Ben Blatt, solista principal; Alex Lacamoire, Stacey Mindich, Benj Pasek & Justin Paul, productores; Benj Pasen & Justin Paul, compositores/letristas

Hello, Dolly!
Bette Midler, solista principal; Steven Epstein, productor; Jerry Herman, compositor y letrista

MEJOR BANDA SONORA RECOPILACIÓN PARA MEDIO VISUAL

Baby Driver
Varios artistas

Guardians of the Galaxy, vol, 2: Awesome Mix, vol. 2
Varios artistas

Hidden Figures: The album
Varios artistas

La La Land
Varios artistas

Moana: The songs
Varios artistas

MEJOR MÚSICA ORIGINAL PARA MEDIO VISUAL

Arrival
Jóhann Jóhannsson, compositor

Dunkirk
Hans Zimmer, compositor

Game of thrones, Season 7
Ramin Djawadi, compositor

Hidden Figures
Benjamin Wallfisch, Pharrell Willams & Hans Zimmer, compositores

La La Land
Justin Hurwitz, compositor

MEJOR CANCIÓN ESCRITA PARA MEDIO VISUAL

City of Stars
Justin Hurwitz, Benj Pasek & Justin Paul, compositores
Ryan Gosling & Emma Stone, intérpretes
La La Land

How far I'll go
Lin-Manuel Miranda, compositor
Auli'i Carvalho, intérprete
Moana

I don't wanna live forever (Fifty shades darker)
Jack Antonoff, Sam Dew & Taylor Swift, compositores
ZAYN, Taylor Swift, intérpretes
Fifty shades darker

Never give up
Sia Furler & Greg Kurstin, compositores
Sia, intérprete
Lion

Stand up for something
Common & Diane Warren, compositores
Andra Day fet. Common
Marshall

MEJORES ARREGLOS, INSTRUMENTAL O A CAPPELLA

Escapades for Alto Saxophone and Orchestra from Catch me if you can
John Williams, arreglista
John Williams, intérprete
John Williams & Steven Spielberg: The Ultimate Collection

MEJORES ARREGLOS, INSTRUMENTAL Y VOCAL

Another day of sun
Justin Hurwitz, arreglista
La La Land cast, intérpretes
La La Land

I like myself
Joel McNeely, arreglista
Seth McFarlane, intérprete
In full swing

I loves you, Porgy/There's a boat that's leavin' soon for New York
Shelley Berg, Gregg Field, Gordon Goodwin & Clint Holmes, arreglistas
Clint Holmes feat. Dee Dee Bridgewater and The Count Basie Orchestra
Rendezvous

Putin
Randy Newman, arreglista
Randy Newman, intérprete
Dark Matter




25 noviembre, 2017

Música en los Premios Goya / Españoles en los Independent Spirit Awards

© Pablo Cuadra
130 películas forman la lista de producciones que este año optan a los premios Goya, cuyas nominaciones se darán a conocer el 13 de diciembre. Se trata de aquellos filmes que cumplen los requisitos establecidos por la Academia de Cine para optar a las diferentes candidaturas, seleccionadas por las propias productoras. De estos, 79 son películas de ficción, 48 son documentales y, sorprendentemente, solo 3 del género animado, una de las cifras más bajas presentadas hasta la fecha, lo que además supone que en la categoría de Mejor Película de Animación ya sepamos cuales serán las nominadas: Deep (Julio Soto Gurpide, 2017), Nur y el templo del dragón (Juan Bautista Berasategi, 2017) y Tadeo Jones 2. El secreto del rey Midas (David Alonso, Enrique Gato, 2017).  

De estas precandidatas, 64 bandas sonoras son las que optan en la categoría de Mejor Música Original, en un año en el que no parece destacar especialmente ninguna producción para acaparar nominaciones o premios. Entre las curiosidades, la escasa presencia de nombres ya habituales como Alberto Iglesias con la banda sonora de La cordillera (Santiago Mitre, 2017), que no es precisamente uno de sus trabajos más acertados, o Roque Baños, que solo presenta su interesante composición para el film bélico Zona hostil (Adolfo Martínez Pérez, 2017). Y, en contraposición, la mayor presencia de jóvenes compositores ya consolidados como Federico Jusid (4 bandas sonoras) o Fernando Velázquez (5 bandas sonoras). Del primero destacamos especialmente sus aportaciones siempre destacadas en el género de acción, notable en los casos de Órbita 9 (Hatem Khraiche, 2017) o Loving Pablo (Fernando León de Aranoa, 2017); el segundo, aunque suele destacar en el género de terror y misterio, nos sorprende sobre todo con su ecléctico trabajo para la inédita Thi Mai (Patricia Ferreira, 2018), aunque suponemos que otras producciones con mayor fuerza como El secreto de Marrowbone (Sergio G. Sánchez, 2017) le darán mejores posibilidades de cara a una casi segura nominación. 

Algunos trabajos que nos han gustado especialmente pueden tener difícil su presencia en la lista de candidatas a los Goya, posiblemente por la menor repercusión de las películas en las que están presentes. El género bélico nos ha ofrecido este año algunas de las bandas sonoras más interesantes de la producción española: es el caso de la espléndida música de Alejandro Vivas para El jugador de ajedrez (Luis Oliveros, 2017), la sorprendente contundencia del desconocido Óscar Martín Leanizbarrutia para Red de libertad (Pablo Moreno, 2017) o el más clásico pero igualmente efectivo Roque Baños para Zona hostil (Adolfo Martínez Pérez, 2017), ésta con posibilidades más claras de cara a las nominaciones. También la guerra está presente en el irregular drama familiar Pasaje al amanecer (Andreu Castro, 2016), por el que merecerían una nominación la actriz Elvira Mínguez y esa introspectiva y certera música De Diego Navarro. También deberían tener un hueco en las nominaciones el magnífico regreso de Víctor Reyes al género de ciencia-ficción en La piel fría (Xavier Gens, 2017) o ese juego emocional que plantea Pascal Gaigne para la película Handia (Aitor Arregi, Jon Garaño, 2017), que por sus buenas críticas y su reciente estreno podría ser una de las sorpresas del año. Tampoco es nada desdeñable la partitura compuesta por Aránzazu Calleja para la divertida mirada al patetismo de los estertores de ETA en la  inteligente comedia Fe de etarras (Borja Cobeaga, 2017), cuyos cuatro actores principales (Javier Cámara, Gorka Otxoa, Julián López y Miren Ibarguren) merecerían una nominación.  

Por el contrario, Algunos trabajos que nos han parecido poco acertados parten sin embargo como posibles favoritos, gracias a la repercusión de los filmes más que por su propio valor musical: es el caso de la banda sonora de Alfonso de Vilallonga para La librería (Isabel Coixet, 2017), la mencionada El secreto de Marrowbone (Sergio G. Sánchez, 2017) o la simpática pero escasamente notoria partitura de Álex Martínez y Zacarías M. de la Riva para Tadeo Jones 2: El secreto del rey Midas (David Alonso, Enrique Gato, 2017), que también tiene serias posibilidades de nominación en la categoría de Mejor Canción por el tema "Todo es posible" que interpreta David Bisbal. 

Esta categoría es siempre controvertida, porque la selección final suele estar rodeada de cierta polémica. Este año se han presentado 40 canciones de 31 películas, la mayor parte de las cuales aportan poco sentido dramático a los filmes en los que se incluyen, siendo meros acompañamientos de los títulos de crédito. En todo caso, hay que destacar la presencia de algunos nombres que podrían acabar siendo nominados, como el mencionado David Bisbal, el veterano José Luis Perales, que firma e interpreta la canción "Algunas veces" para la película El autor (Manuel Martín Cuenca, 2017), otra de las posibles películas destacadas en los Goya, el grupo Seguridad Social con el tema "El amor te vuelve gilipollas" para el documental Crossroads: Paco Roca y Seguridad Social en La Encrucijada (Miguel Perelló, 2017) o Leiva con la canción "La llamada" para la adaptación al cine del exitoso musical La llamada (Javier Ambrossi, Javier Calvo, 2017). Destaca también como posible candidata alguna de las tres canciones escritas por Alfonso de Vilallonga para La librería (Isabel Coixet, 2017), con la dulce voz de la cantante británica ALA.NI, y a nosotros nos gusta especialmente la contundencia del rap "Ácido sobre plomo", escrito por Roque Baños y el rapero Fenyx para la película Zona hostil (Adolfo Martínez Pérez, 2017), aunque solamente está acreditado Roque Baños, y a pesar de que la versión que se ha presentado no es exactamente la que aparece en la película, dotada de mucha más fuerza gracias al acompañamiento orquestal. También debería ser reconocido el buen trabajo del dúo Lili's House para la comedia Bittersweet days (Marga Melià, 2016). Y mucho nos tememos que ninguna de las canciones que forman parte de la banda sonora de esa entretenida comedia que es Casi leyendas (Gabriel Nesci, 2017) acabe siendo nominada, a pesar de ser parte fundamental de la historia y de ese aire pop de los noventa que el mismo director, Gabriel Nesci, les aporta como autor de los temas que se escuchan en el filme.   

PRESENCIA ESPAÑOLA EN LOS INDEPENDENT SPIRIT AWARDS

Las nominaciones de los Independent Spirit Awards nos han dado algunas sorpresas este año, sobre todo por la presencia de dos directores españoles entre los finalistas en la categoría llamada John Cassavetes Award, que reconoce a las mejores producciones realizadas con menos de 500.000$. Entre las cinco candidatas, dos son películas dirigidas por cineastas españoles: La vida y nada más (Antonio Méndez Esparza, 2017) y Most Beautiful island (Ana Asensio, 2017), ambas producciones ciertamente modestas, pero con el mérito de haber llegado hasta esta lista de nominaciones de gran prestigio en el cine independiente norteamericano. 

La vida y nada más es un drama callejero que también podría ser una sorpresa en las próxima edición de los Goya y que tiene en su protagonista, la actriz Regina Williams, su principal hallazgo, y de hecho también ha conseguido una nominación en la categoría de Mejor Actriz Principal. Ganadora del Premio FIPRESCI en el pasado Festival de San Sebastián, maneja con soltura su escaso presupuesto para construir un drama contundente sobre la sociedad actual norteamericana. Por su parte, Most Beautiful island también se acerca al retrato social a través de la vida de una emigrante española en Nueva York. Se trata de una producción escrita, dirigida y protagonizada por Ana Asensio, y basada en algunas de sus experiencias reales cuando estudiaba arte dramático, aunque a nosotros nos parece más interesante la primera parte, más pegada a la calle, que una segunda sección en la que nos adentramos en el terreno del thriller pero con escaso acierto. 



La vida y nada más se estrena el 1 de diciembre
Thi Mai y Most beautiful island se estrenan el 12 de enero



18 noviembre, 2017

Voces latinas en Oslo

Una de las citas cinematográficas más interesantes en Noruega es el Festival Film Fra Sør, un encuentro dedicado a recorrer la producción más destacada de cinematografías tan aparentemente distantes de la personalidad escandinava como la de los países asiáticos, africanos y latinos. Atraídos por su buena programación, que se estructura en una Sección Oficial que incluye algunos de los títulos más reconocidos del año, y una serie de secciones paralelas que engloban diferentes aspectos temáticos o personales, acudimos al Festival para encontrar el calor del Sur en mitad del frío del Norte.


Entre las secciones paralelas, encontramos una incursión en el género fantástico y de terror con Thrills & Chills, que incluye algunos interesantes títulos como Mate-me por favor (Anita Rocha de Silveira, 2015), producción brasileña que utiliza el retrato de unos adolescentes aparentemente ausentes de vuelta de todo para crear un juego de terror formal a través de imágenes que quizás en algún momento resultan demasiado aparentes en su búsqueda del efectismo. Aunque esta sección está  compuesta principalmente por destacados títulos asiáticos, que en otro momento comentaremos, también encontramos el thriller colombiano Siete cabezas (Jaime Osorio Márquez, 2017), protagonizado por una pareja de biólogos que investigan extrañas muertes de animales mientras el introspectivo guardabosques va alimentando en su interior un monstruo que poco a poco irá revelándose. El director maneja bien las imágenes, pero no consigue atraparnos con ese juego de ambigüedades que termina resultando poco revelador para este thriller psicológico.

Este año, Film Fra Sør dedica sus retrospectivas (no especialmente completas, pero al menos con títulos interesantes) al iraní Mohammad Rasoulof, arrestado junto a Jafar Panahi mientras rodaban una película juntos, y condenado a seis años de cárcel, que finalmente se redujeron a un año, y ganador posteriormente del Premio Un Certain Regard del Festival de Cannes por Goodbye (Mohammad Rasoulof, 2011) y el Premio FIPRESCI por Manuscripts don't burn (Mohammad Rasoulof, 2013); la palestina Annemarie Jacir, de la que en España hemos visto La sal de este mar (Annemarie Jacir, 2008); la argentina Anahí Berneri, de la que es interesante recuperar esa crónica de un joven que se enfrenta al SIDA en los primeros años de la enfermedad, en Un año de amor (Anahí Berneri, 2005) para acabar recabando en su última película, la espléndida Alanis (Anahí Berneri, 2017), ganadora de los Premios a Mejor Director y Mejor Actriz en el pasado Festival de San Sebastián, que es también un recorrido por la vida dura, en esta ocasión una prostituta que trata de mantener a su hijo recién nacido; y finalmente al también argentino Daniel Lerman, del que podemos ver dos muestras de su filmografía, su interesante debut en la ya clásica Tan de repente (Diego Lerman, 2002) y sus dos recientes incursiones en el thriller, Refugiado (Daniel Lerman, 2014) y Una especie de familia (Diego Lerman, 2017).

Tradiciones de fuego y luz 
Otro de los intereses del Festival es la sección Dok: South, dedicada al género documental, protagonista también de nuestros últimos posts, en los que repasamos las producciones que se han presentado a la Academia de Hollywood para ser nominados al Oscar. Algunos de ellos se han podido ver en Film Fra Sør como el irregular Born in China (Lu Chuan, 2017), que aquí se ha incorporado directamente en la Sección dedicada al público infantil, la belleza visual de Brimstone & Glory (Viktor Jakoveski, 2017), o la contundencia periodística de Last men in Aleppo (Feras Fayyad, 2017), ya comentados en nuestros posts anteriores. En el terreno latino, que es en el que hemos podido adentrarnos en esta edición, destaca también el documental Buena Vista Social Club: Adiós (Lucy Walker, 2017), que acompaña a la mítica banda cubana en su gira de conciertos de despedida. Las Sesiones Especiales, por su parte, ofrecen un ramillete de películas de interés, algunas ya conocidas en nuestras salas como la interesante Neruda (Pablo Larraín, 2015), que tiene como complemento aquella otra incursión en la poesía del escritor chileno, El cartero (y Pablo Neruda) (Michael Radford, Massimo Troisi, 1994), que se convierte si pretenderlo en un homenaje póstumo al compositor Luis Bacalov, ganador del Oscar por su trabajo en este película, y fallecido el pasado miércoles. 

Pero también hay títulos más recientes como In the fade (Fatih Akin, 2017), ganadora del Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes para su protagonista, Diane Kruger, un drama en torno a un ataque terrorista y el deseo de venganza que, como comentaba su director en una entrevistas previa proyectada antes de la película, ofrece una lectura políticamente incorrecta sobre el terrorismo. Y ciertamente puede ser discutible esta lectura, pero lo que resulta más contraproducente para la película de director de las interesantes Cruzando el puente: los sonidos de Estambul (Fatih Akin, 2005) o Goodbye, Berlín (Fatih Akin, 2016), es que resulta algo simplista en su narración.

La protagonista lucha contra los elementos
Para terminar, la Sección Oficial nos ofrece catorce títulos de los que casi la mitad son latinoamericanos, incluyendo la ya mencionada Neruda (Pablo Larraín, 2015), o la reciente ganadora del Premio al Mejor Guión en el pasado Festival de Berlín, Una mujer fantástica (Sebastián Lelio, 2017). Retrato de una mujer transexual que debe enfrentarse a la rabia y la incomprensión de la familia de su ex novio cuando éste fallece de repente, casi como si con su muerte se hubiera eliminado la pared de hipocresía que se habían construido hasta entonces, esta película del chileno Sebastián Lello tiene algunas coincidencias, especialmente en el dibujo de una mujer que debe hacer frente a su propia soledad, con su anterior película, Gloria (Sebastián Lelio, 2013). Y como en aquella ocurría con la actriz Paulina García, aquí el trabajo de Daniela Vega requiere una notable contención bien resuelta. Esa secuencia en la que la protagonista trata de caminar mientras una corriente de aire parece querer detenerla es el reflejo preciso y milimétrico de una historia que, aunque contiene algunas lagunas, consigue movernos a la reflexión en torno a la hipocresía de una sociedad que va construyendo muros frente a temas incómodos.

Bárbara Lennie construye otro dramático personaje
También es una mujer, aquí interpretada por la española Bárbara Lennie, la protagonista de Una especie de familia (Diego Lerman, 2017), última película del director argentino, ganadora también del Premio al Mejor Guión en el pasado Festival de San Sebastián. Empeñada en conseguir el hijo adoptivo que ha pactado con una madre de alquiler, el personaje principal parece no tener límites frente a cierta estafa de compra-venta en la que se convierte la adopción. El problema principal es que el retrato de esta mujer, bien interpretada por la actriz, no nos ofrece demasiada información sobre esa inestabilidad emocional constante en la que vive (por más que haga referencia a un drama personal que vivió en el pasado), y por tanto sus acciones resultan a veces histéricas y poco convincentes. Pero, como suele ser habitual, Diego Lerman sabe construir un drama que mantiene la atención del espectador y se sostiene en diálogos improvisados para dotar a la historia de realismo. Entre las películas de la Sección Oficial también encontramos Las hijas de abril (Michel Franco, 2017), ese otro duro drama sobre la posesión de un hijo recién nacido que protagoniza la actriz Emma Suárez, estrenado ya hace unos meses en España.


Realidad y ficción se dan la mano en Matar a Jesús
La mujer es especial protagonista en este recorrido por el reciente cine latinoamericano que nos propone Film Fra Sør, ya sea frente o detrás de la cámara. La directora colombiana Laura Mora cuenta una historia terrible que trata de exorcizar su propia experiencia personal en la violenta ciudad de Medellín Matar a Jesús (Laura Mora Ortega, 2017). La realizadora estudió cine en Barcelona después de que fuera rechazada varias veces en su país, y justo cuando regresó a Colombia, presenció el asesinato de su padre a manos de un sicario. Esta historia dramática vivida en primera persona es la que presentó en el festival, curtida gracias a un buen trabajo de dirección con actores no profesionales que le da esa autenticidad característica a un cine latinoamericano que sigue bebiendo de las fuentes originales de la calle. Ocurre algo parecido con el director venezolano, también presente en el festival, Gustavo Rondón Córdova, que también utiliza un adolescente amateur para protagonizar su película La familia (Gustavo Rondón Córdova, 2017), un drama que habla de los lazos familiares entre un padre y su hijo, cuando un hecho violento se cruza en sus vidas. La relación entre los dos protagonistas es el núcleo principal de una película pequeña en formato pero amplia en su mirada, no solo al particular conflicto personal, sino también en cuanto a la situación política y social de Venezuela. Precisamente el director encontró en una productora de Noruega parte del apoyo económico, y es en esta lejana colaboración entre Trondheim y Caracas sobre la que se construye uno de los títulos más interesantes que se han visto en la Sección Oficial del Festival. 

PREMIOS

Terror y realismo social en As boas maneiras
Este año, los premios principales han sido para el cine brasileño, dos de cuyas películas han conseguido los principales galardones del certamen. El primer premio, Silver Mirror, dotado con 3500 € para ayudar a su estreno en Noruega, ha recaído en Arábia (João Dumans, Alfonso Ochoa, 2017), una suerte de "road-movie" que juega al relato dentro del relato para mostrarnos parte de la vida de un hombre que, tras salir de la cárcel, recorre el Sur de Brasil ejerciendo diversos trabajos, y que funciona como un dibujo social de la vida en ese Brasil más desconocido, alejando de las ciudades que conocemos. El Jurado ha otorgado una Mención de Honor al film As boas maneiras (Marco Dutra, Juliana Rojas, 2017), un curioso relato que circula entre géneros para adentrarse en el terror de serie B y el realismo social a través de la historia de una mujer embarazada que sufre comportamientos cada vez más extraños conforme avanza su embarazo. La película consiguió el Premio de la Crítica en el pasado Festival de Sitges. 

En la Sección Doc:South, el primer premio ha recaído en el documental canadiense The apology (Tiffany Hsiung, 2016), que presenta una realidad histórica poco conocida, la de las esclavas sexuales que tomaron los soldados japoneses durante la II Guerra Mundial, mientras que la Mención de Honor ha sido para la producción chilena Los niños (Maite Alberdi, 2016), en torno a adultos con síndrome de Down que, ya terminada su educación, se enfrentan a la edad madura en busca de un trabajo y una subsistencia propia, y que se presentó en la Sección Oficial de Documenta Madrid. 

Para terminar el Premio del Público fue para el drama sobre terrorismo In the fade (Fatih Akin, 2017).



Una mujer fantástica y Las hijas de abril se estrenaron el 20 de octubre
Alanis y Una especie de familia se estrenan el 15 de diciembre




14 noviembre, 2017

Documentales Oscar 2018 (2ª parte)

La Academia de Hollywood ha hecho pública la lista de 170 largometrajes documentales que han sido presentados para la próxima edición de los Oscar. Muchos de ellos aún no cumplen el requisito de haber sido estrenados en Nueva York o Los Angeles, pero la mayor parte suponemos que lo harán en las próximas semanas. En diciembre se dará a conocer la shortlist de 15 candidatos, de los que saldrán los 5 nominados que se anunciarán junto al resto de categorías el 23 de enero.

Continuamos nuestro repaso a parte de los documentales que han sido presentados a la Academia de Hollywood y que hemos podido ver en festivales de cine y canales de televisión. 

Score: A Film music documentary (2016)
Matt Schrader
EE.UU.

Producido utilizando el crowfunding como principal fuente de financiación, este primer trabajo del joven director Mary Schrader nos ofrece una interesante incursión en el mundo de las bandas sonoras. Resulta sorprendente que una producción independiente y un realizador tan joven hayan conseguido semejante lista de compositores entrevistados, que ofrecen una poliédrica visión en torno a cómo trabajan y cómo funcionan las bandas sonoras de películas. Están casi todos los más destacados nombres de la música de cine, aunque se echan en falta entrevistas a grandes maestros como John Williams y Ennio Morricone, pero en compensación aparecen unos cuarenta compositores de diversos estilos y formas de trabajar. Se trata de un documental que tiene interés, con sus ausencias y defectos, para comprender mejor el trabajo de estos músicos, y trata de ofrecer tanto una visión histórica de la evolución de las bandas sonoras como una descripción del proceso de composición y grabación, con algunos apuntes por parte de psicólogos sobre cómo funciona la imbricación del trabajo musical con la atención de los espectadores. Resulta ésta una tarea casi inabarcable en la escasa hora y media que dura el documental, pero está bien resuelta por el director gracias a un minucioso trabajo de edición que, aunque no consigue en todo momento elaborar una narración uniforme entre tantas intervenciones diferentes, sí logra mantener una coherencia adecuada. Destaca especialmente el homenaje que el director James Cameron hace a su habitual colaborador, el compositor James Horner, durante los créditos finales del documental.   

Cries from Syria (2017)
Evgeny Afineevsky
EE.UU.-República Checa

Ya hemos hablado en nuestro anterior post de algunos de los documentales que abordan los conflictos en los países árabes y, como principal protagonista de la actualidad, el que sola desde hace cinco años el país de Siria. En esta ocasión, el director de origen ruso Evgeny Afineevsky, que ya consiguió una nominación al Oscar por Winter on fire: Ukraine´s fight for freedom (Evgeny Afineevsky, 2015), realiza un acercamiento a las consecuencias de la guerra en Siria y, sobre todo, a sus principales víctimas: los niños. Frente al rigor periodístico que proponen otras producciones de este año, el director prefiere remover nuestras conciencias desde las vísceras. Y posiblemente sea éste uno de los documentales en torno al conflicto en Siria más difícil de ver, porque no repara en mostrar imágenes crudas y casi diríamos que insoportables de mantener en nuestra mirada. Esto, que podría criticarse como efectista o manipulador, especialmente con los niños como protagonistas, se revela sin embargo como un reflejo descarnado de la realidad que se vive en las ciudades bombardeadas. Y, aunque ciertamente le falta algo de contexto informativo en torno a la guerra (aunque intenta ser didáctico en la narración de las distintas etapas), lo que destaca especialmente es esa visceralidad que nos conmueve y nos acongoja en muchas ocasiones. Producido por HBO, el documental está narrado por la actriz Helen Mirren y cuenta además con una canción escrita por Diane Warren e interpretada por Cher que podría también estar entre las finalistas al Oscar. 

Kedi (2016)
Ceyda Torun
Turquía-EE.UU.

Esta es una de esas curiosas películas que consiguen conectar con los espectadores de una manera especial, a pesar de que su planteamiento es sencillo, aunque no simplista. Aprovechando esa imagen particular que le da a la ciudad de Estambul la gran cantidad de gatos callejeros que la habitan, la directora coloca la cámara a pie de calle para mostrarnos el día a día de algunos de estos gatos, la mayor parte respetados y acogidos por el vecindario en el que se pasean. La personalidad de cada uno de los gatos que protagonizan el documental se refleja con singular acierto, construyendo parte de su cohabitación con las personas, y en este sentido Kedi (que significa "gato" en turco), funciona también como reflejo de la vida diaria de una ciudad tan diversa como Estambul, con sus pequeños negocios, la lonja pesquera y ese espíritu de coexistencia entre la tradición y su condición de capital cosmopolita. Esta producción turca tiene serias posibilidades de cara a las nominaciones de los Oscar porque, tras su estreno en Estados Unidos en el mes de febrero, logró ser el documental extranjero más taquillero de la historia, por detrás de Bebés (Thomas Balmès, 2010) y Pina (Wim Wenders, 2011).

Eagles of Death Metal: Nos amis (Our friends) (2017)
Colin Hanks
EE.UU.

Dirigido por el hijo de Tom Hanks, el también actor Colin Hanks, se trata de su segunda incursión como realizador en el género documental, tras All things must pass: The rise and fall of Tower Records (Colin Hanks, 2015), también centrado en el mundo de la música. En Una verdad muy incómoda: Ahora o nunca (Bonni Cohen, Jon Shenk, 2017) que comentamos en nuestro anterior post, vemos cómo una emisión de 24 horas dedicada al cambio climático, preámbulo de la posterior reunión de países que tuvo lugar en París semanas después, debe ser interrumpida porque esa misma noche, el 13 de noviembre de 2015, se producen los distintos ataques terroristas que dejaron 137 muertos. En uno de los principales escenarios de la tragedia, la sala Bataclan, actuaba esa noche el grupo norteamericano Eagles of Death Metal, cuyos componentes vivieron en primera persona el ataque más furibundo, que dejó 89 muertos. Este documental entrevista a los principales miembros de la banda cuando están a punto de volver a París para ofrecer un nuevo concierto. Se trata de uno de los más dolorosos reflejos de cómo afecta este tipo de violencia a sus protagonistas, porque evita mostrar imágenes más o menos impactantes, para centrarse en las personas que vivieron la tragedia. Especialmente amargas son las diferentes intervenciones del líder de Eagles of the Death Metal, Jesse Hughes, porque muestran sus secuelas psicológicas, incapaz de recordar el suceso sin desmoronarse emocionalmente, pero capaz de reconvertirse en una estrella del rock sobre el escenario. Aunque la primera parte, centrada en la estrecha relación de amistad entre Jesse Hughes y Josh Home, se critica como innecesaria, lo cierto es que funcionan bien como preámbulo de un documental que no resulta fácil de ver sin estremecerse.

Keep quiet (2016)
Sam Blair, Joseph Martin
Gran Bretaña-Hungría

Presentado en el Festival Tribeca de Nueva York, este filme se acerca a una figura controvertida en la política de Hungría, pero con una trayectoria ciertamente sorprendente. Csanad Szegedi es un joven político que desde muy temprana edad ya manifestaba ideas antisemitas que le llevaron a ser parte del polémico partido Jobbik, una formación xenófoba que consiguió buenos resultados electorales en 2010, consiguiendo ser la tercera fuerza política más votada del país, y llevando al propio Szegedi a representar a Hungría en el Parlamento Europeo. Las ideas populistas de derechas, basada en el nacionalismo y  ciertas ideas fascistas consiguieron despertar el interés de una parte de la sociedad húngara. Pero Csanad Szegedi descubrió que parte de su familia era de origen judío, y su abuela había estado en un campo de concentración nazi. Y, aunque no renunció del todo a sus ideas, manteniendo el negacionista del holocausto, por ejemplo, Szegedi se convirtió en un judío ortodoxo y dimitió del puesto que ocupaba en su partido. Este "conversión" no resulta del todo explicada en el documental, lo que en cierto modo le quita algo de contundencia, y realmente no está claro si el polémico político experimentó un cambio radical en su forma de pensar o bien trató de encontrar una forma distinta de ser líder ideológico ante la imposibilidad de continuar siéndolo en su partido. En todo caso, momentos como el de la entrevista a su propia abuela resultan especialmente interesante y demoledor emocionalmente hablando. Aunque podríamos echar en falta algo de profundidad en la historia, se trata de una propuesta documental de resultados satisfactorios.

The last laugh (2016)
Ferne Pearlstein
EE.UU.

Este documental explora los límites que marca el humor en el cine o el teatro, a través de entrevistas a algunos de los principales comediantes del panorama artístico norteamericano: Mel Brooks, Rob Reiner, Sarah Silverman, Gilbert Gottfried o Larry Charles reflexionan sobre el sentido del humor y qué temas son tabúes a la hora de hacer chistes. En realidad, la propuesta de Ferne Pearlstein se centra más en cómo han ido variando estos límites en temáticas como el holocausto y el nazismo, tomando como protagonistas a una superviviente de un campo de concentración y su forma de afrontar las bromas que puedan surgir en torno al holocausto. Aunque se trata de una interesante reflexión, no supone una propuesta novedosa, pero resulta atractiva por el recorrido que hace a través de películas que en su momento supusieron un shock importante para los espectadores, desde El gran dictador (Charles Chaplin, 1940) hasta Los productores (Mel Brooks, 1967), que se mofaban del nazismo y de la figura de Hitler, o La vida es bella (Roberto Benigni, 1997), que utilizaba la vida en un campo de concentración para construir una comedia familiar. Ciertamente, resultan certeras algunas de las reflexiones que realizan los humoristas que aparecen en el documental, que plasman esa tendencia cambiante en las barreras del humor, pasando del tabú del holocausto en el pasado al tabú actual del terrorismo como elementos que suponen un choque emocional para los espectadores, pero realmente el resultado se queda en la curiosidad más que en la profundidad de las reflexiones.

From the ashes (2017)
Michael Bonfiglio
EE.UU.

National Geographic es la responsable de esta producción que se estrenó en España en la plataforma Movistar+ con el título El carbón: una cuestión de Estado. Uno de los elementos más destacables contra los que vienen luchando los defensores de mayores medidas ambientales que ralenticen el efecto del cambio climático son las emisiones de gases provocada por la explotación de las minas de carbón. Lo hemos visto en otro documentales como Una verdad incómoda: Ahora o nunca (Bonni Cohen, Jon Shenk, 2017), en el que acompañábamos a Al Gore al éxito que supuso el Acuerdo de París en 2015, por el que se aprobó la mitigación de los efectos invernadero dejando atrás el carbón como principal fuente de energía. En la misma línea, esa producción nos presenta las consecuencias de la utilización del carbón en diversas poblaciones de los Estados Unidos, pero no solo se centra en sus peligros ambientales, sino también las promesas incumplidas de las grandes empresas, que en su mayor parte dejaron desamparados a sus trabajadores. Se trata de un interesante análisis de la situación actual, más aún con la intención de Donald Trump de retirar a los Estados Unidos del Acuerdo de París y seguir utilizando el carbón como fuente de energía principal. Aunque resulta algo televisivo, y aporta poco desde el punto de vista formal, From the ashes consigue su objetivo como vehículo de divulgación de una realidad aún presente, agravada por ciertas oscuras expectativas de futuro. 

City of ghosts (2017)
Matthew Heidemann
EE.UU.

Una vez más estamos ante un interesante documental en torno a la guerra en Siria, ahora centrado en un grupo de activistas en contra del ISIS que surgió en Raqa, una de las primeras ciudades tomadas por el Estado Islámico, aparentemente para unirse a la revolución contra el régimen de Bashar al-Ásad, pero realmente para sembrar su estado de terror y represión. Hace unos días, el ISIS perdía su último feudo en Siria, huyendo al desierto, pero durante años tanto Raqa (Siria) como Mosul (Iraq) fueron sus principales bastiones de resistencia. Matthew Heidemann, nominado al Oscar por aquel espléndido recorrido a través del contrabando de drogas en la frontera entre México y Estados Unidos que fue Cartel Land (Matthew Heidemann, 2015), tan contundente como cualquier película de ficción, es el encargado de acompañar a un grupo de activistas que recibieron el Free Press Award en 2015, formado por jóvenes originarios de Raqa que, en su mayor parte, tuvieron que huir a Turquía o Alemania para, desde allí seguir difundiendo el régimen de terror que se vivía en su ciudad. Producido por Amazon, es un documental duro, que no escatima en imágenes impactantes habitualmente ausentes de los medios de comunicación. Pero sobre todo resulta doloroso asistir a ese sentimiento de rabia e impotencia que tienen sus protagonistas, como en esa escena en la que dos de ellos ven un video en el que se muestra la ejecución de su padre. El director consigue dotar a la película de la tensión y el drama necesarios para atrapar al espectador en una historia rodeada de violencia y de amenazas. Destaca también el trabajo musical de Jackson Greenberg y H. Scott Salinas, preciso y notable en su ejecución. 

Brimstone & Glory (2017)
Viktor Jakovleski
México-EE.UU.

El director Viktor Jakovleski nació en Alemania, de padre Macedonio y madre serbia, y de hecho reside habitualmente en Berlín, pero ha trabajado en Hollywood como asistente personal de George Clooney y como conductor de vehículos en la película Hanna (Joe Wright, 2011). Ahora debuta en la dirección con este documental que atrapa la espectacularidad de los fuegos artificiales de la localidad mexicana de Tultepec. Se trata de una hermosa película que tiene imágenes de gran belleza y de hecho funciona mejor en su parte visual que cuando trata de ofrecer una cierta narrativa tomando como protagonista a un niño que aspira a participar activamente en los toros de fuego que se construyen para ser posteriormente quemados en las fiestas. Podríamos decir que, en cierto modo, hubiera funcionado mejor como documental sin narración ni diálogos, solo con la belleza de unas imágenes que Jakovleski sabe mostrar con gran sentido del ritmo. Pero en todo caso se trata de una película que atrapa por la fuerza de sus imágenes, desde la utilización de cámaras situadas en los cuerpos de quienes encienden las mechas hasta las toma aéreas que nos muestran la inmensa nube de fuego y ruido. Y son estas imágenes las que también, por sí solas, funcionan como una reflexión certera sobre la fuerza de la tradición que se mantiene en pequeñas poblaciones. 

I called him Morgan (2016)
Kasper Collin
Suecia-EE.UU.

Son numerosos los documentales que se han centrado en figuras relevantes del mundo del jazz. En este caso, el director sueco Kasper Collin nos acerca a la figura del trompetista Lee Morgan, considerado como uno de los mejores instrumentistas de jazz de la década de los sesenta, en cuya vida tuvo, como en muchos otros casos, especial relevancia el soncumo de drogas y alcohol. Y cuya carrera se truncó en el mejor momento cuando solo tenía 33 años, asesinado por su esposa Helene Morgan debido a los celos. El documental tiene como esqueleto principal dos entrevistas de archivo que realizaron los protagonistas, pero especialmente la última entrevista que concedió Helen Morgan en 1996, que falleció un mes después de ser entrevistada. Kasper Collin sabe manejar los recursos de archivo con gran inteligencia, y utiliza también recreaciones rodadas en la actualidad, pero con textura de los años sesenta, para ir visualizando los recuerdos de Helen Morgan junto a entrevistas con algunos de los músicos que trabajaron con Lee Morgan y conocieron a la pareja. Se trata de un documental de espléndida coherencia que, aunque puede parecerse a otros retratos de artistas del jazz, sin embargo contiene una más que interesante utilización de las imágenes de archivo para ir desgranando poco a poco la historia de este músico malogrado, con un aire poético que nos recuerda al estilo de I am not your negro (Raoul Peck, 2016), nominado el año pasado. 







Score: Compositores de Oscar y El carbón: una cuestión de Estado se estrenaron en Movistar+
Cries from Syria se puede ver en HBO España
Kedi (Gatos de Estambul) se puede ver en YoutubeRed
Eagles of Death Metal: Nos Amis (Our friends) se estrenará próximamente en HBO España